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Qué lleva una landing page, sección por sección

Las siete secciones de una landing que trabaja bien, en el orden en que se leen, qué hace cada una y los errores que las arruinan. Con lo que conviene tener listo antes de mandarla a hacer.

9 min de lectura

Seis maquetas impresas de página traslapadas sobre concreto, con una regla metálica encima
secciones, en el orden en que se leen
7
para que se entienda qué vendes y para quién
5 seg
acción principal en toda la página
1

Una landing page es una página de un solo recorrido: se lee de arriba hacia abajo y termina en una acción. No tiene menú que distraiga ni diez rutas posibles; tiene un orden.

Ese orden no es de diseño, es de conversación. Es la misma secuencia que seguirías si un cliente entrara a tu local a preguntar: qué vendes, por qué confiar en ti, qué incluye, cómo funciona, cuánto cuesta, las dudas, y el “¿lo hacemos?”. Cuando una landing no funciona, casi siempre es porque esa conversación está desordenada o le falta un pedazo.

Estas son las siete secciones, en el orden en que se leen.

1. El encabezado: qué, para quién y qué sigue

Los primeros segundos deciden si el visitante se queda. Antes de hacer scroll debe poder contestar tres cosas: qué vendes, si es para alguien como él, y qué hacer si le interesa.

Eso pide un titular que diga lo que haces en palabras de cliente —no “soluciones integrales”, sino “páginas web para negocios” o “clases de natación para niños”—, una línea de apoyo con el matiz, y el botón con la acción principal.

El error clásico aquí es el titular poético que no informa. Una frase bonita puede ir después; la primera pantalla es para entenderse.

2. Las señales de confianza

Recién llegado, el visitante no te conoce. Antes de leer tu oferta necesita una razón para tomarte en serio: fotos reales de tu trabajo o tu local, desde cuándo operas, en qué zona, reseñas si las tienes.

Aquí pesa más lo verificable que lo declarado. “Calidad y compromiso” no dice nada; “desde 2018 en San Nicolás” y cuatro fotos de trabajos hechos dicen mucho. Si apenas empiezas y no tienes historial, no lo inventes: una página honesta de negocio nuevo genera más confianza que testimonios que suenan fabricados.

3. La oferta, en términos del cliente

Qué incluye lo que vendes, dicho desde el problema del cliente y no desde tu proceso interno. La prueba es simple: cada punto debería poder empezar con “te llevas” o “resuelves”, no con “utilizamos” o “contamos con”.

Si tienes varios servicios o niveles, este es el lugar para mostrarlos con una diferencia clara entre uno y otro. Tres opciones bien diferenciadas ayudan a decidir; siete confunden y regresan al visitante al punto de partida.

4. Cómo funciona

El proceso en tres o cuatro pasos: me escribes, cotizamos, trabajamos, entregamos. Suena obvio y por eso casi nadie lo pone, pero responde la pregunta silenciosa de todo primer contacto: “¿en qué me estoy metiendo si escribo?”

Bajar esa incertidumbre es de las cosas que más mensajes destraban, sobre todo en servicios donde el cliente nunca ha contratado algo parecido.

5. El precio, o al menos el desde

Nuestra postura, y la aplicamos en nuestra propia página: muestra precios, aunque sea un “desde”. Filtra a quien no es tu cliente antes de la llamada, te ahorra conversaciones que no van a ningún lado, y genera una confianza que tu competencia regala al esconder los suyos.

Si tu servicio es genuinamente a la medida, publica el rango de entrada y di de qué depende el resto. “Desde $8,000, según el número de ambientes” informa sin amarrarte.

6. Las preguntas que siempre te hacen

Las dudas que contestas en cada llamada, escritas de una vez: cuánto tardas, qué zona cubres, si trabajas con anticipo, qué pasa si necesitan factura. Cada duda resuelta aquí es una fricción menos para escribir y una pregunta menos que contestarás por décima vez.

Este bloque además trabaja para Google: las preguntas escritas como la gente las busca son de lo que más tráfico de búsqueda trae a una página de servicio.

7. El cierre

Quien llegó hasta abajo leyó todo. Lo que merece es un remate directo con la misma acción del principio —el mismo botón, el mismo destino—, no un formulario nuevo ni tres opciones distintas.

Una línea que retome a quién sirves y el botón. Eso es todo el cierre.

Lo que la estructura no arregla

El orden correcto con contenido flojo sigue siendo una página floja. Si las fotos son de banco, si el titular podría ser de cualquier negocio del giro, si el precio no aparece por ningún lado, la estructura solo ordena el problema.

Por eso, antes de mandar a hacer una landing, lo que más ayuda no es saber de diseño: es tener claras tres cosas que solo tú sabes. Qué ofreces y a quién, en una frase. Tus datos duros: precios, plazos, zona. Y material visual propio, aunque sea poco. Con eso, cualquier proveedor decente puede hacer un buen trabajo; sin eso, ni el mejor.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una landing page?

Una página de una sola pantalla larga, pensada para presentar un negocio o un servicio y llevar al visitante a una sola acción: escribir, cotizar o agendar. A diferencia de un sitio de varias páginas, todo ocurre en un solo recorrido de arriba hacia abajo.

¿Qué secciones debe tener una landing page?

En orden: un encabezado que diga qué vendes, para quién y con qué acción; señales de confianza; la oferta explicada en términos del cliente; cómo funciona el proceso; precios o desde cuánto; respuestas a las dudas frecuentes; y un cierre con la misma acción del principio.

¿Una landing page debe mostrar precios?

Nuestra postura es que sí, al menos un "desde". Filtra a quien no es tu cliente antes de la llamada, ahorra conversaciones que no van a ningún lado y genera confianza: esconder el precio se lee como "depende de cómo te vea". La mayoría de tu competencia no lo hace, y por eso mismo mostrar el tuyo te distingue.

¿Qué necesito tener listo antes de mandar a hacer una landing?

Tres cosas: claridad de qué ofreces y a quién (en una frase), tus datos duros (precios, plazos, zona de servicio) y material visual propio, aunque sea poco. Los textos los puede escribir el proveedor, pero esas tres cosas solo las sabes tú.

Dónde caemos nosotros

Publicamos los precios por la misma razón que escribimos esta guía: para que puedas comparar antes de escribirle a nadie. Medidos contra las mismas bandas de arriba, nuestro nivel de entrada cae en la banda freelance y los otros dos en la media. El sitio queda a tu nombre en los tres.

  • PRESENCIA

    $6,900

    más IVA al facturar

    Landing comercial de una página

    Banda freelance de entrada

    3 a 5 días hábiles

  • SITIO COMERCIAL

    $12,900

    más IVA al facturar

    Sitio de varias páginas para varios servicios

    Banda media

    7 a 10 días hábiles

  • A MEDIDA

    $18,900

    más IVA al facturar

    Sitio con panel autoadministrable

    Banda media

    10 a 15 días hábiles como base

  • El dominio y el sitio quedan a tu nombre Desde el primer día y en los tres niveles. Si algún día te vas, te llevas tu sitio.
  • Precio cerrado y el IVA dicho desde el principio Los precios de arriba son sin IVA y lo decimos aquí, no en la letra chica. Lo que se acuerda es lo que se factura, sin extras a medio proyecto.
  • Nosotros escribimos los textos Te entrevistamos y redactamos. Tú apruebas, no te sientas a llenar un documento en blanco.
  • Fotografía propia, no banco de imágenes Somos también estudio de foto. Tu negocio se ve como es, no como un archivo genérico.
  • Sin mensualidad obligatoria Cada nivel trae su periodo de acompañamiento de lanzamiento. Después decides tú: lo administras, pides cambios puntuales o contratas un plan de cuidado.
  • Nos escribes y contestamos nosotros Somos dos personas, Santiago y Rocío. No hay ejecutivo de cuenta ni cadena de correos.
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