Por giro
Qué debe tener la página de una cafetería o panadería
Un negocio de mostrador vende visitas recurrentes, no transacciones únicas, y eso cambia qué va en el sitio. Las seis cosas que sí importan y las que solo estorban.
- cosas que sí importan en un negocio de mostrador
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- pregunta que se hace más que ninguna: si hay lugar
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- canales que deben decir lo mismo: sitio y ficha
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Un negocio de mostrador no vende una transacción: vende la costumbre de volver. Eso cambia qué tiene que hacer el sitio.
No es convencer a un desconocido de una compra grande. Es resolverle las dudas prácticas a alguien que ya está decidiendo dónde desayunar, y darle razones para volver.
1. Horario, con el detalle que importa
Días, horas, y los cambios: festivos, temporada, si abres domingos. Es la consulta número uno y la que más seguido está enterrada al final.
Y algo que casi nadie pone: hasta qué hora hay pan, o a qué hora sale la hornada. En panadería eso decide a qué hora va la gente.
2. Dónde estás, y cómo llegar de verdad
Dirección, referencia, mapa. Y lo que de verdad preguntan: si hay estacionamiento, si es fácil llegar, si estás dentro de una plaza y en qué nivel.
3. La carta, en texto y con precios
Igual que en restaurante: nada de PDF ni de fotos de la carta. En texto, con precios, para que se lea en el celular y para que Google entienda qué vendes.
Si tu carta cambia por temporada, esa es la razón para tener un sitio que puedas editar tú.
4. Las prácticas, que casi nadie publica
Aquí es donde se gana este giro, porque son las preguntas que todo el mundo se hace y casi nadie contesta en su sitio:
- ¿Hay wifi? ¿Y enchufes?
- ¿Se puede trabajar ahí, o es más de pasar un rato?
- ¿Aceptan mascotas?
- ¿Hay opciones sin gluten, sin lactosa, veganas?
- ¿Se puede reservar para un grupo?
- ¿Tienen terraza o área al aire libre?
Cada una de esas es una decisión de “voy o no voy”. Publicarlas te elige contra el de junto, que no las dice.
5. Fotos del lugar, no solo del producto
En redes publicas el latte. En el sitio hace falta lo otro: cómo se ve el lugar.
La gente quiere saber si es acogedor o de paso, si hay mesas grandes, si es ruidoso, si va a caber con la carriola. Una foto del salón contesta lo que tres párrafos no.
Y las de producto que sí valen son las reales, tomadas ahí. La foto de banco de un croissant perfecto compara mal contra el que sirves.
6. Los pedidos especiales
Es lo que más deja y lo que peor se comunica.
Pasteles por encargo, charolas para oficina, café para eventos, pedidos por mayoreo. Muchos negocios lo hacen y no está en ningún lado, o está en una historia de Instagram que ya venció.
No necesitas tienda en línea para esto: una sección clara con qué se puede pedir, con cuánta anticipación y a dónde escribir suele bastar.
Lo que estorba
El carrusel gigante que tapa lo práctico. Bonito y contraproducente.
La historia larga en la portada. Va, pero después de horario, ubicación y carta.
Menú solo como imagen. No se lee en celular y Google no lo entiende.
Enlazar solo a Instagram. Instagram trae gente; el sitio la convierte en visita. Si el enlace de “menú” lleva a un perfil, la persona tiene que buscar entre publicaciones lo que debía estar en una página.
Lo que más rinde en este giro
La ficha de Google, impecable y con fotos nuevas, como se explica en SEO local. La mayoría de las visitas a una cafetería empiezan en el mapa, no en el buscador. Horario correcto, fotos recientes del lugar y del producto, y reseñas contestadas.
Y que la ficha y el sitio digan lo mismo. Si el horario no coincide, alguien va a llegar cuando estás cerrado, y esa es la peor experiencia posible en un negocio que vive de que la gente vuelva.
Preguntas frecuentes
¿Necesita página web una cafetería si ya tiene Instagram?
Instagram trae descubrimiento, pero no contesta bien las preguntas prácticas: horario real, si hay wifi, si aceptan mascotas, si hay lugar para trabajar. Esas son las que decide alguien que ya quiere ir, y son las que llevan a que llegue.
¿Qué es lo que más busca la gente antes de ir a una cafetería?
Si está abierta, dónde está y qué ambiente tiene. Después vienen las prácticas: wifi, enchufes, mesas para trabajar, si se puede ir con perro, si hay opciones sin gluten o sin lactosa. Casi nadie las publica y casi todos las preguntan.
¿Debo poner la carta completa con precios?
Sí, y en texto, no en PDF ni en una imagen. Si tu carta cambia seguido, esa es justamente la razón para tener un sitio que puedas editar tú sin pedir permiso.
¿Vale la pena vender en línea desde el sitio?
Para pedidos especiales —pasteles, charolas, pedidos por encargo— suele valer más que una tienda completa, y a veces basta con un formulario o un WhatsApp bien puesto. La tienda en línea se cotiza aparte y conviene cuando ya hay volumen constante.
Dónde caemos nosotros
Publicamos los precios por la misma razón que escribimos esta guía: para que puedas comparar antes de escribirle a nadie. Medidos contra las mismas bandas de arriba, nuestro nivel de entrada cae en la banda freelance y los otros dos en la media. El sitio queda a tu nombre en los tres.
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PRESENCIA
$6,900
más IVA al facturar
Landing comercial de una página
Banda freelance de entrada
3 a 5 días hábiles
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SITIO COMERCIAL
$12,900
más IVA al facturar
Sitio de varias páginas para varios servicios
Banda media
7 a 10 días hábiles
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A MEDIDA
$18,900
más IVA al facturar
Sitio con panel autoadministrable
Banda media
10 a 15 días hábiles como base
- El dominio y el sitio quedan a tu nombre Desde el primer día y en los tres niveles. Si algún día te vas, te llevas tu sitio.
- Precio cerrado y el IVA dicho desde el principio Los precios de arriba son sin IVA y lo decimos aquí, no en la letra chica. Lo que se acuerda es lo que se factura, sin extras a medio proyecto.
- Nosotros escribimos los textos Te entrevistamos y redactamos. Tú apruebas, no te sientas a llenar un documento en blanco.
- Fotografía propia, no banco de imágenes Somos también estudio de foto. Tu negocio se ve como es, no como un archivo genérico.
- Sin mensualidad obligatoria Cada nivel trae su periodo de acompañamiento de lanzamiento. Después decides tú: lo administras, pides cambios puntuales o contratas un plan de cuidado.
- Nos escribes y contestamos nosotros Somos dos personas, Santiago y Rocío. No hay ejecutivo de cuenta ni cadena de correos.
Te decimos qué nivel te conviene, aunque no sea el más caro. Sin costo y sin compromiso.