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Por giro

Qué debe tener la página de un psicólogo

Quien busca terapia no compara precios, compara confianza. Lo que tiene que estar en tu sitio para que alguien que no te conoce se anime a escribirte.

9 min de lectura

Consultorio de terapia vacío, dos sillones enfrentados con luz cálida de ventana
segundos para explicar quién eres y cómo trabajas
30
dato que más pesa: tu cédula profesional
1
secciones que cubren la decisión completa
8

Alguien decide, después de darle vueltas meses, que va a buscar ayuda. Abre Google, escribe “psicólogo” y su ciudad, o el tema que le pesa. Abre cinco pestañas. En ninguna te conoce.

Esa persona no está comparando precios. Está buscando una razón para confiar en un desconocido con algo que no le ha contado a casi nadie. Todo lo que sigue trata de eso.

Tu enfoque, explicado como si nunca hubiera ido a terapia

Es la sección que más se lee y la que más convence, y suele ser la peor escrita. “Enfoque sistémico integrativo con perspectiva de género” no le dice nada a quien está del otro lado de la pantalla a las once de la noche.

Explica qué haces en la práctica: si trabajas con la familia aunque venga una sola persona, si el foco está en el presente o en la historia, si das tareas entre sesiones. Lo que alguien va a vivir contigo, no la etiqueta académica.

Tu cédula y tu formación, a la vista

En este oficio, la credencial es el sello de confianza. Las clínicas se la exigen a todos sus terapeutas; quienes ejercen por su cuenta la publican.

Va visible, con la institución que la expidió y los años que llevas ejerciendo. No en letra chica del pie de página. Y va real: inventar o inflar una credencial en salud no es una exageración de marketing, es un problema serio.

En qué acompañas, descrito y no en lista

Individual, pareja, familia, grupo. Y los temas que trabajas de verdad.

Una lista de veinte palabras sueltas (ansiedad, duelo, autoestima, límites, codependencia) se lee como un directorio y no dice nada. Dos líneas sobre cómo trabajas el duelo dicen más que veinte etiquetas.

Un apunte de forma: “en línea o presencial” no es un servicio, es una modalidad. No merece su propia tarjeta junto a “terapia de pareja”; merece una línea clara arriba.

Cómo es una primera sesión

La mitad de quien te está leyendo nunca ha ido a terapia y no sabe qué va a pasar. Cuánto dura, si hay que contar todo el primer día, si se puede probar una vez.

Contestar eso baja el miedo, y el miedo es lo que separa a esa persona de escribirte. Es de las secciones más baratas de escribir y de las que más trabajan.

Un retrato tuyo, de verdad

Retrato de una psicoterapeuta en su consultorio, sentada con una libreta, luz natural suave

Aquí está la diferencia más grande y la más fácil de ver.

La mayoría de los sitios de terapia usan fotos de banco: manos entrelazadas, parejas sonriendo a contraluz, una silla vacía junto a una ventana. Se ven correctos y se vuelven intercambiables. Nadie recuerda cuál era cuál.

Un retrato tuyo real y una foto de tu espacio de consulta hacen más por la confianza que cualquier párrafo. La persona está por sentarse frente a ti: quiere verte antes.

Testimonios, si los hay, cuidando la identidad

Solo anónimos y solo con autorización expresa. Sin nombre, sin foto, sin detalles que permitan reconocer a alguien, y jamás una captura de conversación.

Y sin estrellas ni carrusel. En salud mental la sobriedad convence más que el entusiasmo: cinco estrellas doradas junto a un testimonio de terapia se leen mal.

Si no tienes testimonios que cumplan eso, no pasa nada. Es mejor no tener sección que tenerla con relleno.

Talleres y grupos, con fecha

Círculo de sillas vacío en una sala de talleres, luz de ventana y una planta al fondo

Si das constelaciones, cursos o talleres, publicarlos solo como flyer en redes es perderlos. Duran un día en el feed y no los encuentra quien llegue la semana siguiente.

Una sección con las fechas próximas, y una página propia para los talleres grandes con horario, modalidad, costo y quién imparte. Es una dirección que se puede compartir por WhatsApp y que Google puede encontrar.

Preguntas frecuentes y una forma directa de escribirte

Costo, duración, confidencialidad, cómo empezar, si atiendes a distancia. Todo lo que alguien preguntaría antes de dar el paso.

Y para el paso, WhatsApp con el mensaje ya escrito. Un formulario de ocho campos, en el momento en que a alguien le costó semanas decidirse, es una barrera puesta justo en el peor lugar.

Una línea sobre crisis

Si alguien llega a tu sitio en un momento muy malo, una referencia discreta a una línea de atención es un gesto de responsabilidad profesional. En México, la Línea de la Vida: 800 911 2000.

Discreta, no un banner. Pero que esté.

Si prefieres que lo hagamos nosotros

Esto es lo que armamos en páginas web para psicólogos: las ocho secciones, tu cédula y tu formación al frente, los talleres con fecha propia y el retrato profesional si lo necesitas.

Lo que no va

No prometas resultados. Nada de “supera tu ansiedad en ocho sesiones” ni “resultados garantizados”. Además de ser un problema ético, es lo que más rápido delata a alguien que no está siendo serio con un tema serio.

Y evita la estética que abunda en el giro: fondos de galaxia morada, destellos, manos de acuarela de stock, saturación de emojis. Tu trabajo es sobrio; que el sitio lo parezca.

Preguntas frecuentes

¿Qué debe tener la página web de un psicólogo?

Tu enfoque explicado sin jerga, en qué acompañas, tu cédula profesional y tu formación, cómo es una primera sesión, la modalidad (presencial o en línea), preguntas frecuentes y una forma directa de escribirte. Y un retrato tuyo real, no una foto de banco.

¿Debo publicar el precio de la sesión?

Es opcional y hay argumentos para las dos. Publicarlo filtra consultas y ahorra conversaciones; no publicarlo deja espacio para explicar el proceso antes del número. Lo que sí conviene siempre es decir cuánto dura la sesión y si atiendes en línea.

¿Puedo poner testimonios de pacientes?

Solo anónimos y con autorización expresa. Nunca con nombre, foto ni detalles que permitan identificar a la persona, y nunca capturas de conversaciones. La confidencialidad no es una formalidad en este oficio: es la base de la relación terapéutica.

¿Tengo que poner mi cédula profesional?

Conviene mucho. Es el sello de confianza del giro: las clínicas la exigen a todos sus terapeutas y quienes ejercen por su cuenta la listan. Va visible, con la institución que la expidió, no escondida en el pie de página.

Doy talleres seguido. ¿Dónde los publico?

En una sección propia, y los grandes con su propia página con fecha, horario, modalidad, costo y quién imparte. Publicados solo como flyer en redes, duran un día en el feed y no los encuentra quien llegue después.

¿Sirve tener blog siendo psicólogo?

Sirve si escribes para quien está considerando ir a terapia, no para colegas. Un texto sobre cómo es una primera sesión o qué diferencia hay entre terapia individual y de pareja atrae exactamente a quien puede volverse consultante.

Atiendo solo en línea. ¿Necesito sitio igual?

Más aún. Sin consultorio físico no hay fachada, ni ficha de Google con mapa, ni alguien que pase por enfrente. El sitio es toda tu presencia, y es lo único que sostiene la decisión de alguien que te encontró buscando.

Dónde caemos nosotros

Publicamos los precios por la misma razón que escribimos esta guía: para que puedas comparar antes de escribirle a nadie. Medidos contra las mismas bandas de arriba, nuestro nivel de entrada cae en la banda freelance y los otros dos en la media. El sitio queda a tu nombre en los tres.

  • PRESENCIA

    $6,900

    más IVA al facturar

    Landing comercial de una página

    Banda freelance de entrada

    3 a 5 días hábiles

  • SITIO COMERCIAL

    $12,900

    más IVA al facturar

    Sitio de varias páginas para varios servicios

    Banda media

    7 a 10 días hábiles

  • A MEDIDA

    $18,900

    más IVA al facturar

    Sitio con panel autoadministrable

    Banda media

    10 a 15 días hábiles como base

  • El dominio y el sitio quedan a tu nombre Desde el primer día y en los tres niveles. Si algún día te vas, te llevas tu sitio.
  • Precio cerrado y el IVA dicho desde el principio Los precios de arriba son sin IVA y lo decimos aquí, no en la letra chica. Lo que se acuerda es lo que se factura, sin extras a medio proyecto.
  • Nosotros escribimos los textos Te entrevistamos y redactamos. Tú apruebas, no te sientas a llenar un documento en blanco.
  • Fotografía propia, no banco de imágenes Somos también estudio de foto. Tu negocio se ve como es, no como un archivo genérico.
  • Sin mensualidad obligatoria Cada nivel trae su periodo de acompañamiento de lanzamiento. Después decides tú: lo administras, pides cambios puntuales o contratas un plan de cuidado.
  • Nos escribes y contestamos nosotros Somos dos personas, Santiago y Rocío. No hay ejecutivo de cuenta ni cadena de correos.
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