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Qué revisar antes de pagar el anticipo
Las siete cosas que conviene tener por escrito antes de transferir el primer pago, y las señales de que un proveedor va a desaparecer a la mitad. Sirve aunque no nos contrates.
- cosas por escrito antes de transferir
- 7
- es el anticipo normal del mercado
- 50%
- proyectos que deberían empezar sin alcance definido
- 0
El anticipo es el momento en que el trato deja de ser una plática y se vuelve un compromiso. Vale la pena parar quince minutos antes de transferir, porque es el último punto donde preguntar cualquier cosa todavía sale gratis.
Esta lista sirve con cualquier proveedor, nosotros incluidos. La escribimos porque a varios de los negocios que llegan aquí ya les fue mal antes, y casi siempre por lo mismo: nadie les dijo qué preguntar.
1. A nombre de quién quedan el dominio y los accesos
Es la primera y la que más caro sale ignorar.
El dominio —el tunegocio.com— debe estar registrado a tu nombre o al de tu empresa, con tu correo como contacto. Lo mismo con el hospedaje y con el panel del sitio si lo hay.
Cuando el dominio queda a nombre del proveedor, tu presencia digital es suya. Si un día quieres cambiar de proveedor, subir de precio no es lo único que puede pasar: puede simplemente no contestarte. Y recuperar un dominio ajeno es lento y a veces imposible.
Pregúntalo tal cual, antes de pagar: ¿el dominio va a quedar a mi nombre y voy a tener los accesos? La respuesta correcta es sí, sin matices.
2. Qué incluye exactamente, en número de páginas
“Un sitio web completo” no es un alcance. Seis páginas sí lo es.
Sin un número, cada sección nueva se vuelve una discusión y el precio termina subiendo o el sitio termina más chico de lo que imaginabas. Pide el desglose por página o por sección, aunque sea en una lista simple dentro de la cotización.
3. Cuántas rondas de cambios
Es la causa más común de que un proyecto se agrie.
Sin un número, o el proveedor se blinda y no te deja ajustar nada, o el proyecto no termina nunca y los dos acaban molestos. Dos o tres rondas es lo razonable para un sitio normal. Lo importante no es el número sino que exista.
4. Quién escribe los textos
Muchas cotizaciones incluyen “diseño y desarrollo” y no dicen nada del texto. Después resulta que los textos los pones tú, y ahí se detiene el proyecto tres semanas.
Si los escribes tú, que quede claro y calcula tu tiempo. Si los escribe el proveedor, que diga cuántas rondas de texto incluye. Es trabajo real y cuesta.
5. Qué pasa con las fotos
Lo mismo. Un sitio sin fotos propias se ve genérico, y las fotos de banco de imágenes se reconocen a distancia.
Define si vas a dar fotos, si se compran, o si hay sesión. Si hay sesión, que diga cuántas tomas y para qué las puedes usar después: hay quien entrega fotos con licencia solo para el sitio y luego te cobra por usarlas en redes.
6. Qué pasa después de entregar
Un sitio publicado no es un sitio terminado para siempre. Se cae, se desactualiza, hay que renovar el dominio cada año.
Pregunta tres cosas: si hay garantía por errores después de entregar y por cuánto tiempo; si el mantenimiento tiene costo mensual o se cobra por cambio; y quién renueva el dominio, porque un dominio vencido tumba el sitio y el correo el mismo día.
7. Cómo se ve el trabajo anterior, en vivo
No pidas capturas de pantalla. Pide las direcciones y ábrelas tú, en tu celular.
Fíjate en tres cosas: si carga rápido con datos móviles, si en pantalla chica se lee sin acercar, y si el sitio sigue en línea. Un portafolio lleno de sitios que ya no existen dice algo.
Las señales para detenerse
Ninguna de estas es prueba de nada por sí sola. Dos o tres juntas sí son motivo para pedir más claridad antes de transferir.
- Anticipo del cien por ciento antes de ver una propuesta o un boceto.
- No quiere poner el alcance por escrito, todo queda en “ya lo vemos”.
- El dominio a su nombre, presentado como si fuera lo normal.
- Promesas de posición en Google: nadie puede garantizar el primer lugar, y quien lo promete está vendiendo algo que no controla.
- Solo capturas, nunca direcciones en vivo.
- Precio muy por debajo del resto sin explicar por qué. A veces hay una razón buena, como que es una plantilla y se dice de frente. Cuando no hay explicación, el ajuste llega después.
Lo que sí puedes hacer si ya pagaste
Si estás leyendo esto después de transferir, todavía hay margen.
Pide por escrito, aunque sea por mensaje, el alcance y el plazo acordados. Pide los accesos del dominio ahora, no al final. Y si ya hay una versión avanzada, pide entrar a verla en vivo aunque no esté terminada.
Un proveedor serio no tiene problema con ninguna de las tres. La reacción a esas peticiones te dice bastante más que cualquier portafolio.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto anticipo es normal pedir por una página web?
La mitad al arrancar y la otra mitad contra entrega es lo más común en México y es razonable para los dos lados. Un anticipo del cien por ciento antes de ver nada es una señal para detenerse y preguntar por qué.
¿Necesito un contrato para hacer una página web?
No necesitas un contrato largo, pero sí algo por escrito. Una cotización detallada, aceptada por correo o por mensaje, que diga alcance, plazo, número de rondas de cambios y a nombre de quién queda el dominio, funciona como acuerdo y evita casi todos los pleitos.
¿Qué pasa si el proveedor desaparece a media obra?
Si el dominio y el hospedaje están a tu nombre, pierdes el anticipo pero no tu presencia digital, y otro proveedor puede continuar. Si están a nombre de él, pierdes las dos cosas. Por eso esa es la pregunta más importante de todas y va antes de pagar.
¿Cómo sé si un precio muy bajo es una mala señal?
Un precio bajo no es malo por sí solo; lo preocupante es un precio bajo sin alcance definido. Pregunta cuántas páginas, cuántas rondas de cambios, si incluye el texto y a nombre de quién quedan el dominio y los accesos. Si esas respuestas son vagas, el precio va a subir después o el trabajo va a quedar corto.
¿Puedo pedir ver trabajos anteriores?
Siempre, y conviene abrirlos en el celular. No pidas capturas: pide las direcciones para entrar a los sitios en vivo. Una captura se puede maquillar; un sitio publicado enseña cómo carga, cómo se ve en pantalla chica y si sigue en línea.